La persecución está cerrada, pero no terminada
La entrada del 30 de agosto termina con una promesa: confirmada, y congelada desde aquí; no se vuelve a tocar. Aguantó hasta el 22 de septiembre. Para entonces el arresto funcionaba, el dispatch también, y la persecución era a todas luces el eslabón más débil que quedaba en el ciclo, así que se volvió a abrir. Esta vez por etapas, cada una escrita y jugada antes de pasar a la siguiente.
Lo que salió de ahí es una persecución distinta de la que se describió en agosto. Ya no te dispara desde el principio. Circula por su calle entre el tráfico normal hasta que llegas a treinta metros; entonces huye, y solo se vuelve hostil cuando lo atacas: un disparo que alcance a oír, un golpe a él o a su auto. Si su auto se queda atascado cerca de ti, se baja. Si nunca lo tocaste, huye a pie, y dos de cada diez veces sale peleando de todos modos. Se da por perdido tras diez segundos seguidos a más de 200 metros, y esa cuenta solo empieza cuando lo alcanzas por primera vez. Todo eso se jugó y se confirmó entre el 25 y el 28 de septiembre.
Lo que no hace también queda escrito, porque para eso se cierra en lugar de darla por terminada. No frena antes de las curvas: para eso el mod tendría que saber por dónde sigue la calle, y no lo sabe. La red de carreteras del juego no se pudo extraer, y pedirle al juego la ruta que su propio conductor estaba a punto de tomar no devolvió nada, ni una sola vez. Donde hay mucho tráfico esquiva tarde y roza autos. Las maniobras extra —un acelerón, una vuelta en U a propósito, un volantazo— son un plan, no código. Y no se escapó ni una sola vez en once persecuciones.
Se selló el 3 de octubre, después de un mes dedicado a este único sistema, porque el resto del mod ya había esperado bastante. Sellado significa que su código queda bloqueado: cualquier cosa que lo toque detiene la instalación hasta que alguien la apruebe, y un conjunto fijo de comprobaciones se ejecuta contra cada sesión de juego, sea o no de la persecución la build que se estaba probando.
El camino para las curvas no tiene nada de vistoso: grabar las calles. Recorrerlas, registrarlas y darle al auto de fuga el mapa que el juego se negó a dar.